Están los que se han enterado esta mañana que existe el vinilo, están los que dicen que ha vuelto, y también los que dicen que nunca se fue. Contra todos estará este blog, porque a todos tratará de desmentir. A los primeros les dirá... (seguir leyendo)


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lunes, 13 de diciembre de 2010

MONSTER MAGNET – Spine of God (Re-2006)



Grupo: MONSTER MAGNET
Album: Spine of God
Año de la reedición: 2006 (or. 1991)
Descripción: 2 Lp / Carpeta doble 125 g. / Vinilo 160 g.
Discográfica: Steamhammer –SPV-
Ref: SPV99641 2LP
Extra: 1 tema



No soy de los que dicen que las reediciones con diferente portada son un sacadineros que te empuja a coleccionar, ni mucho menos de los que lo ven como un sacrilegio. Me parece incluso más correcto en el caso de una reedición oficial puntual, después de tantos años, un distintivo incluso necesario. No lo veo un insulto ni un cebo.

Hay quién prefiere las réplicas exactas, pero de un vinilo de principios de los 90 no sé si se puede esperar mucho. La fórmula funciona con los discos de los 60/70, pero con algo tan reciente, y tan despreocupado como fue el mercado vinilero de esa década, creo que es más apropiado lo que aquí se ha hecho: reinventar la portada, añadir un tema extra, extender levemente el artwork, y firmar una pequeña nota al respecto. Bien es cierto que aún podría ser mejor, y que de publicar un disco ya consolidado, lo suyo hubiera sido que esas anotaciones documentales hubieran sido mayores. Pero bueno, viniendo de Steamhammer/SPV yo no esperaba más que lo que veo: carpeta doble, dos vinilos, y ni encartes impresos, ni letras, ni nada por el estilo.





No obstante no deja de ser una mejora respecto al original, que tiene carpeta sencilla y endeble, vinilo de 140 gramos y lo que es peor, menos espacio entre surco y surco para tanto minutaje (50 min.):


Portada original, 1991.



Glitterhouse Records . GR 0172 LC 8323



En ningún sitio pone que el disco esté remasterizado o retocado, pero sería descabellado atribuir al nuevo prensaje la notable diferencia de sonido entre uno y otro. La reedición suena con más cuerpo, más grave y con un poco más de volumen, así que no hay más que una posibilidad. Con los crímenes que se están cometiendo en algunas remasterizaciones en los últimos años, da miedo acercarse a una, pero creo que aquí el resultado es positivo Además se ve a un precio moderado, y eso alisa el camino.




Del álbum en sí poco se puede decir que no se pueda leer por la red; es un disco de culto dentro de esa década, un referente seminal del Stoner y quizá el propio mejor momento de la banda. La crítica de allmusic reza: Un álbum de Metal para la gente que odia el Metal. Nunca lo habría pensado. Monster Magnet en aquel momento eran unos Hawkwind con la energía de Blue Cheer habitando los 90. ¿Eso es explícitamente Metal? Las guitarras son gruesas, pero el efecto que provocan, sigo sin verlo suficiente como para firmar ese apellido paterno. Yo diría que es un disco de pura psicodelia, no apto para todos los amantes de la psicodelia.






El tema extra es una versión más sesentero de la psicodélica "Ozium" de un maqueta, que quizá sea más interesante que la original, y que sólo desmerece como añadido porque haya quedado casualmente pegada en la misma cara que la versión oficial del disco.




Cara A

Pill Shovel 4:00
Medicine 3:21
Nod Scene 6:46


Cara B

Black Mastermind 8:13
Zodiac Lung 4:44


Cara C

Snake Dance 3:10
Sin's a Good Man's Brother 3:31


Cara D

Ozium 8:01
Ozium (demo) 8:38


domingo, 28 de noviembre de 2010

LOS LOBOS – Tin can trust (2010)



Grupo: LOS LOBOS
Album: Tin can trust
Año: 2010
Año Ed. Vinilo: 2010
Descripción: 2 Lp / Carpeta sencilla 65 g. / Vinilo 180 g.
Discográfica: Proper Records
Ref: PRPLP065





Los Lobos son una banda especial, ¿por qué esta presentación en vinilo no lo es? Mierda de disco pelado. Lo compré con mucha ilusión, esperando una bonita carpeta abierta, y unos encartes quizá, con fotos o qué sé yo más. Y me llega una puta carpeta simple, a palo seco. Y me doy cuenta que la razón ha sido el ahorro, y que aquí se resume el artwork del cd a lo básico, a la portada y contraportadas de rigor.

Sólo venía a decir eso, que esta edición es un desperdicio, con la bonita portada y el buen disco que les ha quedado. Parece forzada por esa moda del vinilo, que si bien la debemos que haya ampliado el catálogo a casi todas las referencias del mercado, la podemos reprochar que está llenando el mercado de discos tan parcamente presentados como en los 80, o sea, todo lo que no deseamos que vuelva.

Picando en la web del sello, Proper Records, te das cuenta que no podía ser de otro modo, cuando ves que se dedican a esas típicas cajas de 4cds de supermercado, que suelen ser todo menos lo que un amante de la parafernalia quiere. Parece que son los encargados de la tirada europea, y veo muy difícil que exista una americana, ya que el cd allí lo edita Shout! Factory, y en la propia web del grupo vienen “6 modos de conseguir el disco”, y ninguno de ellos incluye la posibilidad de que sea en vinilo.





Sólo hay una cosa a destacar, que la carpeta al menos tiene un perfil de 5 mm, algo que evita que los discos vayan embuchados y se acelere la aparición del ringwear, y de paso evita esa horrible flacidez de las carpetas tan delgadas cuando está sin vinilos.

Bueno, y que suena tremendo, algo que en las primeras escuchas que lo había dado a través de spotify, no había percibido. Me recordaba el sonido vidrioso de los 80 que tanto me cuesta digerir en las producciones blues de la época. Ahora veo que la primera impresión fue equivocada, y que afortunadamente sigue la línea más opaca y arenosa de sus últimos discos.

Aunque musicalmente es superior a su antecesor, “The town and the city”, de cuatro años atrás, que tenía buenos momentos, pero era bastante desigual. Én este disco se refleja mejor que nunca el concepto de jam band que demuestran en directo, donde la relevancia de las canciones está en su desarrollo, más que en su planteamiento inicial.




Los nombres propios invitados esta vez son, la conocida blueswoman y esposa de Derek Trucks, Susan Tedeschi, y el pianista de jazz y gospel Charles Williams. También aparece un tema coescrito por César Rosas con Robert Hunter, y casualmente una versión de un viejo tema de los propios Grateful Dead, “West L.A. fadeaway”.






Cara A

1 - Burn It Down
2 - On Main Street
3 - Yo Canto


Cara B

1 - Tin Can Trust
2 - Jupiter of the Moon
3 - Do the Murray


Cara C

2 - West L.A. Fadeaway
3 - The Lady and the Rose


Cara D

1 - Mujer Ingrata
2 - 27 Spanishes



viernes, 26 de noviembre de 2010

THE ALBUM LEAF – The chorus of storyllers (2010)




Grupo: THE LEAF ALBUM
Album: A chorus of storytellers
Año: 2010
Año Ed. Vinilo: 2010
Descripción: 2 Lp (3 caras con música, 1 cara con un grabado)
/ Carpeta abierta 140 g. / Vinilo 140 g. / Encartes impresos
Discográfica: Sub Pop
Ref: SP805
Extra: Código de descarga mp3






Mucha gente piensa que los discos son sólo música, y que por lo tanto la única razón de comprarlos es ésa. De ahí que haya quién se sorprenda de que alguien compre sin haber escuchado antes, sin la certeza de que lo que vaya a sonar pueda ser de su agrado, o siquiera sin conocer qué es lo que va a sonar. Pero un disco es más que su música; es su historia, es su parafernalia, son los caminos que te llevan a él, los lazos, el marco de otros discos, o incluso un fetiche que poco tenga que ver con las intenciones primeras del artista. De ahí que haya un abanico de razones para comprar un disco, más allá de su música.

¿Qué lo vemos barato? Pues, mira, frívola, pero ha sido muchas veces la razón de descubrir grandes joyas a las que de otro modo ni me hubiera acercado. Vale, lo confieso, compré este disco sólo por el precio. Pero digo en mi defensa que si en vez de en una web lo hubiera visto en una tienda a otro precio, lo habría comprado igualmente, porque es bonito. No exageradamente bonito, pero suficiente; el preciosismo siempre se agradece. Y esa sí que es una razón importante. Al menos no tan humillante como hacerlo por haber escuchado una canción en “Anatomía de Grey”.





Doble portada con una foto completa para toda la carpeta interior; perfecto. No es muy robusta, pero al ser el disco doble y tener los encartes cierta consistencia, tiene buena presencia en mano. Traen éstos, fotos y toda la información posible del disco, además de las letras de los cuatro temas cantados. Los labels, muy bonitos. Los detalles básicos están bien cuidados; es una edición correcta. Como casi siempre, cambiaría la textura de la carpeta, y por supuesto eliminaría el código de barras. Y, fallo que escuece, nunca olvidaría dividir el tracklist en caras, en vez de dejarlo seguido, como en el cd.






El verdadero extra de esta edición está en la cara B del segundo disco, con ese grabado, que para algunos puede estar de más, pero que para mí hace diferente al disco. No del resto, sino de sí mismo.





Es el quinto disco de Album Leaf, el proyecto en solitario de Jimmy LaValle, uno de los guitarristas de Tristeza, que hacía 4 años que no grababa nada. Esta vez se llevó a una banda de verdad a un estudio cerca de Seattle, para grabar toda la parte instrumental. Después bajó a su casita, en la otra punta de la costa oeste, San Diego, a grabar las voces, y el resultado lo fue a mezclar a Rejkjavik con Jonsi, que ha estado siempre relacionado con sus discos. Aparecen por ahí algunos nombres islandeses también, para los arreglos de cuerda. Un día creo recordar leer que había participado gente de mum; los nombres no coinciden con la búsqueda, pero el círculo de amistades es compartido.





A pesar de la presencia de una banda, el disco sigue sonando igual de andrógino que los otros, y el sabor de los ritmos programados está demasiado presente. Para mí ese es su principal defecto, algunas de sus baterías. A veces saltan al primer plano y se comen las melodías sin apenas aportar más ambientación electrónica de la que ya consigue con los sintetizadores. Pero en general es un disco muy equilibrado. Ni empalaga con el sobeteo melódico, ni aturde con la obsesión atmosférica, se sitúa a medio camino de las pretensiones del post-rock y el indie más sosegado. Tiene el crecimiento de esos discos instrumentales que pretenden presentarse como una pieza grandilocuente en una escucha completa, pero con el beneficio de que los temas cantados son más pop, más distendidos, y funcionan de pausa y contrapunto ambiental. Aunque su mayor defecto es que a veces peca de inocuo. Pero si lo veis barato …







Cara A

1 - Perro
2 - Blank pages


Cara B

1 - Within dreams
2 - Falling from the sun
3 - Stand still
4 - Summer fog


Cara C

1 - Until the last
2 - We are
3 - Almost there
4 - Tied knots


viernes, 19 de noviembre de 2010

RED SPAROWES - The Fear Is Excruciating, but Therein Lies the Answer (2010)



Grupo: RED SPAROWES
Album: The Fear Is Excruciating, but Therein Lies the Answer
Año: 2010
Año Ed. Vinilo: 2010
Descripción: 1 Lp / Carpeta Simple 80 g. / Vinilo 180 g. / Insert doble de papel satinado
Discográfica: Conspiracy Records
Ref: Core 088
Extra: Código de descarga Mp3






No, otro disco de Post-Rock. No, otra portada sencilla para una edición pelada. Éstas serían las quejas habituales que yo mismo proferiría ante la oferta de un disco así, pero esta vez se ha dado la circunstancia de que estos dos condicionantes no han sido suficientes para decepcionarme.

Por un lado la portada (trabajo de su bajista, Greg Burns), que con ese color tan propio de la oscuridad photoshópica que acostumbra el artwork de dicho género me anunciaba archivo sin remisión, y finalmente me ha parecido mejor de lo que esperaba. Bien es cierto que artísticamente me ofrece poco, pero en la mano esta vez me ha surtido más efecto que la mayoría de ellas similares que tengo. Igual es una impresión física, ya que la carpeta engaña, porque a pesar de su poco peso, tiene una rigidez considerable, y mantiene una gran presencia con ese brillo mate, dando cierta sensación de robustez, que realmente no tiene.

El insert tampoco es una maravilla, más bien diría que es el boceto de lo que debiera haber sido una carpeta doble, pero también se agradece, sobre todo en una banda instrumental, que podría ver una buena excusa en eso para justificar los insertos como papeles para llenar de letras de canciones. Una cara muestra una impresión de la misma portada y contraportada, con otro contraste y color (¿sufrió la portada un fallo técnico y es ésto una enmienda?), y la otra unos breves créditos y un texto existencialista que desarrolla la idea del título: el miedo es insoportable, pero en él se encuentra la respuesta.





Comentar que trae tarjeta de descarga sigue siendo estúpido. Es mejor destacar hasta pequeños detalles como el rebaje en el encarte de papel blanco, que facilita el enfundado de los vinilos. Una chorrada, pero que prefiero antes que la famosa propuesta del mp3 (encima eso; ni siquiera te lo dan a una calidad digital aceptable), que puedo conseguir sin comprar el disco. También agradezco más que éso, cosas como que el código de barras venga sobre la pegatina promocional del disco (que por cierto, yo siempre despego y pego en el interior de la carpeta).

Ah, otra cosa es el metraje de las caras y el sonido. Estamos acostumbrados a que todos los discos de estos estilos anden cercanos a la hora, con lo que la mayoría de ediciones se despachan en dobles vinilos que dejan bastante margen para la separación del surco en cada cara, y aquí podría darse la posibilidad de que el reparto de caras sin alterar el orden de canciones quedara desproporcionado. Está claro, después de oir varias veces el disco, que no parece correcto variar el orden, porque se ve un intencionado ritmo y unidad en el que hay, así que o bien ha sido una suerte que las dos caras disfruten de una longitud similar (20 y 23 minutos respectivamente), o ya estaba prevista a la hora de grabar la partición que implica editar en vinilo.

Suena bien, pero debo decir que no ha soportado muy bien el desgaste de todas las escuchas que lo he dado ya ... ¿A qué se debe éso? ¿Mal prensaje?







Por otro lado, por el musical, aunque todo anunciaba una inevitable inercia estilística, antesala del bostezo, me he visto enganchado a más escuchas de las que esperaba. No sé si la presencia de tres instrumentos por los que siento atracción, el pedal steel, el piano eléctrico y el violín, han tenido tanto que ver, o ha sido más el leve giro hacia unas melodías más sutiles y menos espesas en el sonido de la banda, pero he acabado por ver mucho mejor cancionero aquí que en su anterior Lp, “Every red heart shines toward the red sun” (06), que me dejó más bien tibio. Ya noté cierto cambio en su penúltima edición, un ep titulado “Aphorisms” (08), donde el último tema sirve de nexo con este mismo disco: “The Fear Is Excruciating, but Therein Lies the Answer”, pero no supe entenderlo en ese momento como un verdadero punto de inflexión.

Al principio me lo tomé más como un previsible y habitual amparo en la abstracción ambiental en la que se cobijan las bandas instrumentales de dicha tendencia, que como enlace una nueva época. Pero quizá el hecho que ahora Red Sparowes haya dejado de ser una banda paralela más, promocionada por los nombres propios de las bandas de sus miembros (Isis, Neurosis), para asumir su papel principal con una formación liberada, también ayudara a entenderlo de otro modo.





Cara A

Truths Arise 1:49
In Illusions of Order 7:37
A Hail of Bombs 4:22
Giving Birth to Imagined Saviors 6:09


Cara B

A Swarm 7:11
In Every Mind 3:06
A Mutiny 5:32
As Each End Looms and Subsides 7:16


viernes, 12 de noviembre de 2010

BLACK MOUNTAIN - Wilderness heart (2010)



Grupo: BLACK MOUNTAIN
Album: Wilderness heart
Año: 2010
Año Ed. Vinilo: 2010
Descripción: 1 Lp / Carpeta simple 80 g. / Vinilo 160 g. / Encarte satinado impreso
Discográfica: Jagjaguwar
Ref: Jag 175
Extra: Código de descarga Mp3





Dudo que exista una presentación tan fantástica como para hacerte obviar este horror de portada, pero si la hubiera, la que nos ofrece Jagjaguwar, no lo es. Es más, vistas las últimas ediciones que me han llegado de este sello, su etiqueta se ha convertido casi en una apuesta segura por la mediocridad. En relación a esas otras referencias de las que puedo hablar, diría incluso que ésta es una suerte, pero mirando la que hicieron de su anterior disco, “In the future”, es un paso atrás. Bien es cierto que aquella no tenía nada de especial, pero la robustez de la doble carpeta ya tenía más peso específico que todo lo que podemos notar aquí. Éste es el típico modelo que en los 80 se tomaba casi como un extra porque te incluía las letras en el sobre satinado, en vez de en una simple hoja cruda, pero que hoy día es insuficiente.

Y más como digo al principio, teniendo que batallar con un artwork pobre y malo. Porque lo de la portada será discutible para cualquiera de los muchos apasionados de los tiburones que son capaces de permitir ver destruído el ritmo hipgnosiano de ese misterioso edificio cuadriculado con una eyaculación onírica ahí plantada, pero lo que no es negociable es que no exista más aportación artística en el resto del soporte físico. Una sola imagen para 4 marcos; es escaso, es aburrido, es triste.





El autor del collage, y también habitual de todas sus portadas, es Jeremy Schmidt, teclista de la banda; lugar donde se defiende mucho mejor. Porque alguno de los momentos más brillantes de la banda es cuando aparece ese registro de teclados psicodélicos y espaciales con que se completan el concepto de Hard setentero retro que defienden. Por ejemplo en el tema del primer single, “Old fangs”, que es casi eso, una pura recreación de riffs de teclados como excusa para el Hard Rock. Y aunque ésta sea la excusa que más he escuchado para recurrir a ellos, la energía de bandas como Grand Funk o Zeppelin, no creo que esta banda se trate de uno de esos habituales ejercicios revival setenteros cualquiera. Puede que en los dos temas que abren, y en otro par de ellos más, den esa impresión más que en ningún disco anterior (tampoco ellos ocultan en el vídeo de "The hair song" esa evidencia) , pero el resto está plagado de melodías más propias de bandas como Love, Moby Grape o Spirit, bastante más inimitables que otros nombres propios de más fácil rastro de seguir, que se barajan parejos al de Black Mountain. Quizá me esté dejando llevar por alguna atracción inexplicable, pero si sus próximos discos aparcan un poco las guitarras gruesas, quizá se entrevea definitivamente mejor este carácter distintivo.






Cara A

The Hair Song 3:54
Old Fangs 4:01
Rollercoaster 5:15
Let Spirits Ride 4:20



Cara B

Buried By the Blues 4:02
The Way To Gone 4:03
Wilderness Heart 3:58
The Space of Your Mind 4:14
Sadie 5:10



sábado, 2 de octubre de 2010

DISHAMMER - Vintage addiction (2008)




Grupo: DISHAMMER
Album: Vintage addiction
Año: 2008
Año Ed. Vinilo: 2008
Descripción: 1 Lp / Gatefold 150 g. / Vinilo 160 g. / Encarte semirígido impreso / Póster 46 x 62 cm.
Discográfica: Hells Headbangers




Primera banda española del blog, aunque el sello que lo edite sea americano: Hells Headbangers. No tengo más discos sacados por ellos, pero por lo que he podido ver en su web, los editan muy completos, con muchos encartes, inserts y frikadas varias, al estilo underground de los 80, y eso siempre es una buena noticia.

En este disco de Dishammer los dos detalles principales, aparte del buen gusto scum y old school del artwork, son que se añade un póster de más de medio metro, y que la foto de la portada es como una impresión brillante sobre el fondo mate de la carpeta, que le da un aire especial, de gran lujo frente al material vintage puerco que muestra. Además todos los collages del libreto de letras del cd vienen en el interior de la carpeta, a muy buena calidad impresos, junto con una divertida declaración de principios con los 13 mandamientos de Dishammer.

Poco más que decir, porque el concepto es sencillo, y la edición deja satisfecho. Y detalles que suelen afear, como el afán de protagonismo de algunos logos de los sellos, está también a salvo. Tiene un encarte grueso, la solapa izquierda de la carpeta está rematada (no hueca), el vinilo suena bien, no hay rastro de estúpidos códigos, los labels son potentes. No se me ocurre nada que reprochar a una presentación de otro tiempo. Si acaso, que está bien saber la fecha de edición de los discos, y a veces en los sellos no comerciales, como aquí, se les olvida ponerla.




Por otro lado, lo que nos ofrece Dishammer al paladar, no es para todos los gustos, abducidos fans de Cat Stevens. Se trata del primer Lp de un proyecto crusty-metal de la ilustre y pluriempleada pareja formada por Iñaki y Raúl, bien conocidos en el panorama Sludge-core, sobre todo por Moho, y Dopi, ventrículo derecho de Machetazo. Una combinación que no deja muchas dudas acerca de la categoría de lo que van a ofrecer, como tampoco lo hace el propio nombre de la banda de la tendencia que abordan: Discharge + Hellhammer. Suenan como si por una oreja te entran GBH y por la otra los Celtic Frost de “Morbid Tales”; ruido sano. Enérgicos, espídicos, marranos y divertidos. Una mezcla de la que no todas las bandas pueden presumir. Sobre todo en ese punto final.






CARA A

Smoke of death
Wish of suffering
The end here and now
Exterminate the parasite
Werewolves on wheels
Pain in the ass


CARA B

Into the bong
Asmodeus (by my side)
Blessed with catalepsy
Age of disgrace
Bomb in the womb
Vintage addiction



jueves, 30 de septiembre de 2010

THE BLACK CROWES - Croweology (2010)


Grupo: THE BLACK CROWES
Album: Croweology
Año: 2010
Año Edición Vinilo: 2010
Descripción: 3LP en Carpeta Doble con Encartes
Discográfica: Silver Arrow



Sensaciones contradictorias. Por un lado uno piensa que los conceptos de Black Crowes - Triple Vinilo destacan como un producto que seguro alberga calidad, tanto en lo musical como en lo meramente físico y en cierto modo es verdad. Cuando sostienes el disco en tus manos, antes de desprecintarlo, las espectativas incrementan cuantiosamente, lógico, son tres discos en doble carpeta más encartes, lo que no le falta es eso, peso. Pero no puedo mentir al reconocer que esperaba una carpeta de tres cuerpos. No es el primer 3LP que tengo, y la verdad que me jode cantidad que metan dos vinilos ahí apretados, sin respirar, en una misma solapa.



La carpeta es agradecida, eso sí, rugosa, americana, consistente, cojonuda. Los encartes igual, de tacto áspero y fuertes, nada endebles. Hombre, no hubiera estado mal que incluyesen las letras en vez de tanta pluma, pero siendo Croweology un recopilatorio se puede perdonar, aunque como siempre digo, es suficiente con adjuntar una hojita con todas las letras ¿qué coste puede suponer eso? pues eso. Aquí estamos para quejarnos.

La gracia de la presentación está en cuando abres la carpeta y te encuentras con el desplegable, es el factor sorpresa del disco y gracias a él nuestra satisfacción vuelve a elevarse. Es una tontería, pero esto es un juego de emociones y sorpresas, y aquí han sabido dar con el clavo. Compensar una cosa por otra.

lunes, 27 de septiembre de 2010

THE PINEAPPLE THIEF – Someone here is missing (2010)





Grupo: THE PINEAPPLE THIEF
Album: Someone here is missing
Año: 2010
Año Ed. Vinilo: 2010
Descripción: 1 Lp / Carperta sencilla / Vinilo 180 g. / Encarte impreso / Tarjeta de descarga / Póster 30 x 30 cm.
Discográfica: Kscope
Ref: KSCOPE811
Lmtd: 2.000 copias numeradas




A veces es suficiente con un pequeño detalle para adivinar una edición esmerada. Algo tan razonable como ver que el sello se preocupa de proteger su producto, lo delata. No entiendo cómo puede ser que los vinilos se hayan convertido en artículos de lujo dentro del comercio de la música, con precios bastante desproporcionados y ediciones ajustadas y limitadas, y que luego los traten como mercancía de segunda. Te los ponen un precinto de celofán y a viajar por los mares, mochando esquinas y rasgando encartes de zig-zag.

Kscope parece que se lo toma en serio, y quieren que el cuidado que han puesto en crear, llegue a tus manos como ellos lo han visto salido de fábrica. ¿De qué hablo? De algo tan sencillo y barato como poner fundas de plástico semirígido a los discos, y de empaquetar bien. He buscado por la red y no se encuentran en catálogos los vinilos de este sello, y la verdad, aunque es una cara putada de gastos de envío, se agradece que no confíen en los empaquetados de los demás, porque la edición merece que llegue a tu casa impecable.




No es sofisticado, ni tiene añadidos inusuales, pero te da una gran sensación de cuidado y dedicación a la edición en vinilo en concreto. Me gusta que se note que esa intención, no que sea la puta inercia de sacar en un formato más, que es como parece que queda reflejado cada vez más por parte de los sellos. Ah, ahora hay que sacarlo en vinilo de esos, que parece que está de moda. Que os jodan.

El único pequeño reproche es el maldito código de barras en la contraportada. El resto, guiños que agradecer. La parte interior de la carpeta están sobreimpresas en negro un montón de las notas del artwork. A la portada, que por cierto salta a la vista que es de Storm Thorgerson, si era poco que estuviera perfectamente impresa ya, te la añaden una copia de 30 x 30 cm. en papel Gesso. Los encartes, también impresos negros por dentro, lo suficientemente rígidos para que no pienses que son un compromiso forzado, y el vinilo con dos bonitos labels, y un gramaje, que no sé si será responsable, pero que alberga un sonido espectacular.

Incluso ese código de descarga que tanto ninguneo habitualmente, te lo presentan en una tarjeta rígida, que si bien te ofrece la misma prescindible descarga, pero al menos te regala un bonito coleccionable.





Musicalmente, un disco que puede crecer mucho en los oídos de aquellos amantes del nuevo pop progresivo. Las referencias son muy evidentes, y van desde los inevitables Radiohead al omnipresente Steve Wilson, pasando por los triunfantes Muse. Tienen un par de singles para el comercio (para mí, desacertada la primera elección), algunos paseos shoegaze, desarrollos progresivos de vieja escuela melódica y crescendos poderosos. La mezcla parece conocida y, aunque aparentemente inabarcable, también limitada, pero he tenido esa, cada vez menos habitual sensación, de que The Pineapple Thief son una banda que la agitan con cierta personalidad.

Si soy sincero diré que el disco lo compré para abaratar gastos de envío a un pedido al sello. Lo hice a ciegas, e incluso en las primeras escuchas se me puso cuesta arriba este sonido tan moderno de las bandas que he citado, pero que con las escuchas ha ido descubriéndoseme como algo más que la réplica que pensaba. De hecho la banda no es de ayer, ni su sonido está tan a remolque de nada inmediato. Es más, diría que más bien ha sido un caso de esos que brotan a la inversa: reclamada su evolución natural una vez que esta ha ganado espectadores al margen suyo. No sé si atreverme a aconsejarlos a cualquiera, pero está claro que a todo aquel que toque cualquiera de los lados del triángulo mencionado, agradecerá todas las oportunidades que lo conceda.






CARA A

Nothing at best
Wake up the dead
The state we´re in
Barely breathing



CARA B

Show a little love
Someone here is missing
3.000 days
So we row