
No soy de los que dicen que las reediciones con diferente portada son un sacadineros que te empuja a coleccionar, ni mucho menos de los que lo ven como un sacrilegio. Me parece incluso más correcto en el caso de una reedición oficial puntual, después de tantos años, un distintivo incluso necesario. No lo veo un insulto ni un cebo.
Hay quién prefiere las réplicas exactas, pero de un vinilo de principios de los 90 no sé si se puede esperar mucho. La fórmula funciona con los discos de los 60/70, pero con algo tan reciente, y tan despreocupado como fue el mercado vinilero de esa década, creo que es más apropiado lo que aquí se ha hecho: reinventar la portada, añadir un tema extra, extender levemente el artwork, y firmar una pequeña nota al respecto. Bien es cierto que aún podría ser mejor, y que de publicar un disco ya consolidado, lo suyo hubiera sido que esas anotaciones documentales hubieran sido mayores. Pero bueno, viniendo de Steamhammer/SPV yo no esperaba más que lo que veo: carpeta doble, dos vinilos, y ni encartes impresos, ni letras, ni nada por el estilo.






























